Nací en Ucrania, la tierra de mis padres. Nací en una pequeña aldea llamada Tchechelnik que no figura en el mapa por insignificante.

Clarice nació durante el viaje, cuando la familia ya emigraba hacia América. Fue en el puerto de Hamburgo donde embarcaron hacia Brasil. Se radicaron en el nordeste, en el pueblo de Maceió. Clarice nacida el 10 de diciembre de 1920, tenía sólo catorce meses de vida. A sus cuatro años, se trasladan a Recife. Su padre, como tantos judíos emigrantes era comerciante que recorría las calles de los pueblos vendiendo sus mercancías; su madre se quedaba en casa paralizada por la enfermedad, según Clarice causada por su nacimiento. Nada se sabe de esta hipótesis pero es cierto que Clarice queda causada por ello y le atraviesa toda su existencia. La enfermedad de la madre y la pobreza dos dolores insoportables que enmascaraba, en su niñez, con una alegría exuberante.

Dice Clarice:

“Cuando era niña era muy reivindicadora de derechos. Entonces, me decían: ella va a ser abogada. Entonces eso me quedó en la cabeza. Y como no tenía orientación de ninguna especie sobre qué estudiar, empecé a estudiar abogacía”.

Se recibe de abogada en 1943, en el mismo año se casa con Maury Gurgel Valente, soltero y diplomático con quien vive en varios lugares del mundo, es el padre de sus dos hijos y de quien se separa, en el año 1959.

Figuró en muchos registros profesionales. Periodista y reportera. Colaboradora de la Agencia del Jornal de Brasil en 1968 y de Prendas do Lar en 1973. Fue funcionaria pública. Tuvo otros oficios que no llegaron a registrarse en documentos pero que figuran en sus libros: entrevistadora, columnista, traductora, cronista, cuentista, escritora, pintora y, principalmente, no- profesional. Simplemente, una persona.

En una de sus entrevistas, nos cuenta:

“Nací para escribir (…) Cada libro mío es una estrella penosa y feliz. A esa capacidad de renovarme por completo o a medida que pasa el tiempo la llamo vivir y escribir (…) Nunca pretendí asumir una actitud de más que- intelectual. Nunca pretendí asumir ninguna actitud. Llevo una vida común y corriente. Crío a mis hijos. Cuido mi casa. Me gusta ver a mis amigos, el resto es mito”.

Clarice Lispector es una de las escritoras brasileras más importantes del siglo XX. Pertenece a la tercera fase del modernismo de la generación del 45 del Brasil.

En una madrugada del año 1966, la escritora se duerme con un cigarillo encendido, lo que provoca un incendio el cual destruye su dormitorio y le produce quemaduras tan graves que la retienen muchos meses internada. Salva su mano derecha de una amputación por diferencia de un día, gracias a la insistencia de una de sus hermanas, a los médicos. Nunca recupera la movilidad de la mano. Las cicatrices y las marcas en todo su cuerpo, le causaron frecuentes depresiones.

En el año 1976, muchas cosas pasan para ella. Hace una lista de esas “cosas”, entre ellas: Colóquio Letras me pidió un cuento; la revista literaria argentina Crisis, considerada tal vez la mejor de América Latina, me pidió una entrevista; Manchete me entrevistó; estudiantes de la Facultad de Comunicación de San Pablo están filmando una película no comercial basada en una novela mía; TV Globo programó para enero un “especial” adaptado de un cuento mío; mucha gente desconocida me telefonea, más que antes, para conversar, y a veces confesarse; Julio Cortázar me mandó a decir que le gustaría mucho conocerme; salieron muchas traducciones de mis libros, últimamente. También, en ese año, recibe el Premio de Literatura de Brasilia.

El 1 de noviembre de 1977 fue internada, donde se inicia el período final de su enfermedad, un cáncer de útero extendido por todo su cuerpo. No lo sabía o deseaba no saberlo. La acompaña su amiga Olga Borelli y de Siléa hasta el final. Fallece el 9 de diciembre, día viernes a las 10,30 de la mañana. Conforme a la costumbre judía no puede ser enterrada el sábado 10 de diciembre que hubiese sido su cumpleaños 57. La enterraron el domingo 11 de diciembre en el Cementerio Comunal Israelita de Cajú. Se celebró una misa del séptimo día, en una iglesia de Leme.

Sobre su Obra Literaria

El estilo de la escritura de Clarice Lispector es original. Se destaca en su obra un estilo y una estructura muy líricos, con una interioridad profunda y siempre relacionada con complejos procesos emocionales y mentales.

Los personajes de sus obras hacen observaciones, apreciaciones y presentaciones de situaciones vitales de manera muy afilada. Siempre con una prosa reflexiva, con momentos de misterio y de conflictos internos.

A primera vista parece que las novelas y los cuentos carecen de argumento. La trama de reduce a una vaga estructura sobre la que se asientan sensaciones y sentimientos, tal si la anécdota solo sirviese como soporte frágil y la verdadera temática fuese ese juego oscilante y atrevido del pensamiento.

Clarice Lispector una mujer sabia en todo el significado de la palabra, una mujer que ha tenido la oportunidad de conocer las más insólitas vivencias, la misma que se ha desarmado por los cantos rodados de la esencia y ha vuelto a su forma humana.

Sus obras presentadas cronológicamente

*Puerto de corazón salvaje (novela)

*El candelabro (novela)

*Una ciudad sitiada” (novela)

*Algunos cuentos

*Lazos de familia (cuentos)

*Una manzana en la oscuridad (novela)

*La pasión según G.H.” ( novela)

*La legión extranjera” (cuentos y crónicas)

“El misterio del conejito pensante” (literatura infantil)

“La mujer que mató al pez” (literatura infantil)

“Felicidad clandestina” (novela)

“Agua viva” (ficción)

“La invitación de la rosa” (cuentos)

“La vida íntima de Laura” (literatura infantil)

“Dónde estabas de noche” (cuentos)

“El vía crucis del cuerpo” (cuentos)

“Visión de esplendor” (impresiones leves)

“De cuerpo entero” (entrevistas)

“La hora de la estrella” (novela)

“Casi de verdad” (literatura infantil)

“Un soplo de vida” (pulsaciones)

“La bella y la bestia” (cuentos)

“Descubriendo el mundo” (crónicas)

“Cómo nacieron las estrellas” Doce leyendas brasileras.

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