Nació el 6 de abril de 1917 en Clayton Green, una aristocrática mansión, en Lancashire, Inglaterra. Cuando ella tenía tres años su familia se traslada a Crookhey Hall, un castillo neogótico rodeado de inmensos jardines y bosques que Carrington inmortalizó en obras como Green Tea

            Ingresó a la edad de nueve años en el Convento del Santo Sepulcro, en la ciudad de Chelmsford, donde estuvo encarcelado Oscar Wilde. No siguió las pautas educativas de las señoritas de la alta sociedad destinadas al mercado del matrimonio, sino que leía vorazmente y participaba en las charlas sobre diversos temas.​ Su mundo imaginario estaba lleno de gnomos, duendes, gigantes y fantasmas, producto de su educación irlandesa y del contacto con la mitología celta, influencia que recibiría por parte de su abuela. Desde una edad muy temprana decía tener visiones y experiencias con espíritus y fantasmas, lo que le supuso la expulsión del Convento del Santo Sepulcro y su paso por un sinfín de escuelas, pues detestaba la educación convencional y se aburría mortalmente. Fue enviada a una escuela de jovencitas, Miss Penrose School for Girls, de Florencia, Italia. Allí se impregnó, durante ocho meses, del arte de los museos florentinos. Después fue enviada a París para estudiar en una escuela privada de modales para señoritas, de donde también fue expulsada. Terminó finalmente en la casa de un profesor de arte, apellidado Simón, quien le enseñó a dibujar de manera realista. Durante esta etapa comenzó a mostrar dominio y técnica durante una serie de dibujos en acuarela. Spirito di Firenze muestra tanto el dominio de la técnica como su desarrollo por el gusto de la arquitectura medieval renacentista que fue adquiriendo en su estancia en Italia.

            Sin embargo, su obra más característica de este periodo queda reflejada en su serie de acuarelas Sisters of the Moon donde representó diferentes mujeres alineadas con la luna, la noche y el misterio. En esta obra mezcló diferentes visiones artísticas con diferentes símbolos culturales.

            En 1936 ingresó en la Academia Ozenfant de arte, en la ciudad de Londres. Al año siguiente conoció a quien la introdujo indirectamente en el movimiento surrealista: el pintor alemán Max Ernst, a quien volvió a encontrar en un viaje a París y con quien no tardó en establecer una relación sentimental. Durante su estancia en esa ciudad entró en contacto con el movimiento surrealista y convivió con personajes notables del movimiento como Joan Miró y André Breton, así como con otros pintores que se reunían alrededor de la mesa del Café Les Deux Magots como Pablo Picasso y Salvador Dalí. 

            Sobre su estancia en la academia Ozenfant dijo lo siguiente:

            Ozenfant me hacía trabajar como una mula. Hacía lo siguiente: tenías que entender la química de todo lo que usabas, incluidos el papel y los lápices. Nos daba una manzana, un papel y un lápiz 9H. Con esto teníamos que hacer un boceto a línea. Decía que no quería ver la piel de la manzana, tenía que ser una manzana hecha con un único esbozo. Me pasé seis meses dibujando la misma manzana, que terminó convertida en una especie de momia. Era un buen profesor con un ojo clínico y nunca dejaba que te pudieras desanimar.

            En 1938 escribió una obra de cuentos titulada La casa del miedo y participó junto con Max Ernst en la Exposición Internacional de Surrealismo en París y Ámsterdam. 

            Previamente a la ocupación nazi a Francia, varios de los pintores del movimiento surrealista, incluida Leonora Carrington, se volvieron colaboradores activos del movimiento clandestino de intelectuales antifascistas. 

            Leonora Carrington tenía solo 20 años cuando conoció a Max Ernst en Londres. Él ya contaba con 47 años y con fama como surrealista. La gran diferencia de edad, el hecho de que Ernst además estuviera casado, así como sus posiciones surrealistas radicales hacían que la relación no contara con la anuencia de su padre. A pesar de ello, la pareja se reencontró en París y pronto se fueron a vivir al campo, al poblado de Saint- Martin- d´Ardèche, en una casa de campo que adquirieron en 1938. Hasta hoy se conserva en la fachada de esta casa un relieve que representa a la pareja y su juego de roles: «Loplop», el alter ego de Max Ernst, un animal alado fabuloso entre pájaro y estrella de mar y su «Desposada del Viento»: Leonora Carrington. 

            La vida tranquila y feliz de la pareja en este lugar duró solo un año. En septiembre de 1939, al igual que muchos otros alemanes y austriacos residentes en Francia, Max Ernst, identificado como residente extranjero proveniente de un país hostil, fue arrestado. Tras su detención e internamiento en el campo de Les Milles, Carrington sufrió una desestabilización psíquica. Ante la inexorable invasión nazi, se vio obligada a huir a España. 

            En Madrid sufrió una violación grupal por parte de unos integrantes de una organización paramilitar carlista, creada a principios del siglo XX, que participó en la Guerra Civil Española defendiendo a la religión católica y en oposición al comunismo. Este hecho aberrante lo mantuvo en silencio, pero sin dudas la llevó a la locura*. Por gestión de su padre fue internada en un hospital psiquiátrico de Santander.​ De este período la pintora guardó una marca indeleble, que afectó de manera decisiva su obra posterior. Carrington describió, en su obra autobiográfica Memorias de abajo, escrita en francés en 1943, los pormenores de esta dramática historia. A partir de este momento, André Breton se interesó por la histeria, la locura y otras alteraciones mentales y vio a Carrington como una embajadora de vuelta del «otro lado», una vidente, la bruja que regresaba del inframundo armada de poderes visionarios.​

            En 1941 escapó del hospital y arribó a la ciudad de Lisboa, donde encontró refugio en la embajada de México. Allí conoció al escritor Renato Leduc, quien la ayudó a emigrar. Ese mismo año contrajeron matrimonio y Carrington viajó a Nueva York. En 1942 emigró a México y en 1943 se divorció de Renato Leduc. En 1944, y en casa de José y Katy Horna conoció al que sería su segundo esposo, el fotógrafo húngaro Emérico Weisz, apodado «Chiki», mano derecha de Robert Capa, durante años.​Tuvieron dos hijos, Gabriel y Pablo. En México, la pintora restablece lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, quienes también se encontraron en ese país, entre ellos, la pintora Remedios Varo, con quien mantuvo una amistad duradera**

            En los ochenta Carrington comenzó a fundir esculturas en bronce, sus temas se refieren a las múltiples realidades que confronta la realidad de la vejez.​ Además desarrolló un genuino interés por la alquimia y los cuentos de hadas con los que creció, interés que se percibe en su obra pictórica y escultórica.​

            Fue ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes, otorgado por el gobierno de México en 2005.​

            Se consideraba, más que nada, surrealista por haber sido compañera sentimental de Max Ernst y sobre todo defensora de los derechos de la mujer: «Aunque me gustaban las ideas de los surrealistas, André Bretón y los hombres del grupo eran muy machistas. Solo nos querían a nosotras como musas alocadas y sensuales para divertirlos, para atenderlos»​

            Falleció a los 94 años en la Ciudad de México el 25 de mayo de 2011​ y fiel a su aversión a los periodistas, fue enterrada en el Panteón Inglés sin fotógrafos.

Obra/Prosa

  • La Maison de la Peur (1938). En español: La casa del miedo
  • Une chemise de nuit de flanelle (1951). En español: Una camisa de dormir de franela
  • El mundo mágico de los mayas (1964), con ilustraciones de la autora
  • La dame ovale (1939). En español: La Señora Oval: Historias surrealistas
  • The Hearing Trumpet (1976). En español: La trompeta acústica, La corneta acústica. 
  • La puerta de piedra
  • El séptimo caballo y otros cuentos
  • Conejos blancos
  • En bas (en español Memorias de abajo, 1943). Autobiografía. 

Obra/Pintura

  • The Temptation of Saint Anthony (1946). Óleo sobre tela.
  • Ferret Race (1950-51)
  • El mundo mágico de los mayas (1963)
  • Retrato de Max Ernst (1939)
  • Arca de Noé
  • Temple of the world
  • El baño de los pájaros (1974)
  • Autorretrato (la posada del caballo del alba) 
  • Torre de la memoria
  • Labyrinth (1991)
  • El Adivino (1966). Óleo sobre tela.
  • Play Shadow (1977)

Obra/Escenografía

  • Decorados de Don Juan Tenorio, dirigida por Álvaro Custodio, México D. F., 1953

Obra/Escultura

  • ¿Cómo hace el pequeño cocodrilo? (1998)
  • El brujo (circa 2000)

Mirta Salafia

*Tres oficiales la toman del brazo, la meten en un coche y la conducen a una casa con balcones de hierro forjado. La meten a una habitación forrada de satén rojo con tapices, molduras y puertas doradas, colgaduras y tibores chinos. La arrojan a una cama, le arrancan el vestido, la desgarran…La abandonan en el Parque del Retiro y camina en círculos hasta que un policía la ve deshecha y le pregunta si está perdida” Pág.177
**Edward James se vuelve parte de la familia. Lo que Leonora ama de él es su pasión por ella, la mira con enorme curiosidad, qué va a hacer, qué va a decir. Ejercer esa fascinación sobre un hombre es un motivo más para pensar que está en buen camino. Max lo hacía de otro modo. Edward confirma   que su arte es verdadero. A Remedios le compra unos cuantos dibujos, a Kati y a José Horna los ilusiona con proyectos de futuro; pero es a Leonora a quien considera realmente una artista. Pág. 355.
Textos extraídos de la novela de Poniatowska, Elena “Leonora”. Ed. Seix Barral. Barcelona.2011.