Nace en Alemania, el 9 de mayo de 1904. Fue una diseñadora y fotógrafa alemana, alumna de la Escuela de la Bauhaus. En la década de 1930 trabajó con Ellen Rosenberg, importante fotógrafa alemana de las vanguardias y juntas fundaron el estudio fotográfico ringl+pit. Más tarde, también trabajaron junto al fotógrafo y director de cine argentino Horacio Coppola, con el cual, ambas coincidieron en la Bauhaus y con el mismo Walter Auerbach, escenógrafo con el cual se casaría y emigraría a Estados Unidos.

       Grete Stern, tras la llegada de Hitler al poder, tuvo que emigrar debido a su origen judío y su ideología de izquierda.  Su destino inicial fue Londres, donde abrió un estudio en 1934,​ pero afianzada su relación con Horacio Coppola con quien finalmente se casó, su destino final fue junto a él, en Argentina, país al que llega en agosto de 1935, y donde ambos dejaron la mayor parte de su legado fotográfico. Grete se consideraba a sí misma argentina, y en 1958 adopta la nacionalidad. 

       Cuando Grete Stern y Horacio Coppola​ llegan a Buenos Aires, exhiben sus trabajos fotográficos en los salones de la Editorial Sur, invitados por su directora, Victoria Ocampo Esta muestra​ se considera hoy retrospectivamente, como la primera exposición de fotografía moderna realizada en el país. 

       Fueron ambos participantes del Foto Club Argentino, entidad fundada en noviembre de 1936, en un salón cedido por el diario La Prensa. 

       Su casa familiar en Buenos Aires fue un punto de encuentro de intelectuales. Entre las amistades que la frecuentaban estuvieron figuras como Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Clement Moreau, Renate Schottelius… Algunas de las personalidades internacionales a las que retrató fueron Bertolt Brecht y Jorge Luis Borges.

       El fotomontaje moderno, experimental o político nació en Alemania a finales de la Primera Guerra Mundial. Cuando Grete inició sus estudios en el año 1923, en Stuttgart, la técnica de fotomontaje y fotocollage estaban generalizadas y se empleaban regularmente en afiches o maquetas de revistas y libros. Emigrada a la Argentina, apenas pudo emplear sus técnicas mixtas. El estudio que armó con Coppola estaba orientado a un servicio fotográfico no convencional, fundamentalmente orientado a la publicidad, afiches y diseño y no prosperó. Recién con la edición de los Sueños, en la revista Idilio, en la página “El psicoanálisis le ayudará”, publicada por la Editorial Abril, del número 1 al 140, Grete Stern logró utilizar sus técnicas fotográficas. Los Sueños eran relatados con mayor o menor fidelidad por los corresponsales de la revista. Debían tener como eje de la composición a un personaje femenino. Este trabajo se hacía con el acompañamiento y asesoramiento de Gino Germani quien dirigía la página nombrada y entre los dos componían la interpretación y se privilegiaban los sueños que plantearan el conflicto, que coincidieran con aquellos que representaran los intereses que la fotógrafa deseaba lograr. Por otra parte, las condiciones de Germani permitían a Stern trabajar con libertad en la elección de las imágenes y sus combinaciones. En todos los casos Grete trabajaba sobre la convención de que una mujer había soñado lo que se mostraba en el fotomontaje. Una vez editada, la imagen le servía a Germani para generalizar el problema reflejado en la ilustración- aislamiento, angustia, disconformidad, desorientación – y comentarlo. Tal vez, una de las razones por las cuales el trabajo de Grete no fue valorado hasta muchos años después de su publicación, radique en la dudosa reputación que merecía la revista Idilio a los ojos de artistas e intelectuales. Sin embargo, esta serie de fotomontajes constituye la primera y más importante obra fotográfica argentina que aborda el tema de la opresión y manipulación de la mujer en la sociedad de la época, y las consecuencias alienantes del sometimiento consentido. Que estos trabajos fueran publicados por la revista del corazón más popular de aquellos tiempos, agrega un matiz irónico suplementario al humor de Grete, mordaz y cortante, según palabras de Luis Priamo, en el libro Mundo Propio – Grete Stern-Sueños (1948 – 1951), editado por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en el marco de la Exposición “Mundo Propio”. Fotografía moderna argentina 1927 – 1962, del 22 de marzo al 9 de junio de 2019, con la curaduría de Facundo de Zuviría.

       Ya divorciada, permaneció en Argentina. Viajó por este país sudamericano y conoció a la escasa, pero todavía existente población indígena, a la que fotografió y con la que se involucró de modo especial. Llegó a ser profesora de fotografía en la Universidad de Resistencia, en la Provincia del Chaco y se dedicó a los problemas sociales de la comunidad originaria de esa zona.

       En 1961, realizó la fotografía de Clementina, la primera computadora para fines científicos de Argentina, al ser contratada por la Universidad de Buenos Aires para hacer un relevamiento fotográfico de la universidad. 

       En 1982 recibió el Premio Konex – Diploma al Mérito como una de las cinco mejores fotógrafas de la historia en la Argentina. 

       Durante este año, se han expuesto algunas de las fotografías de Sueños de Grete Stern, en el Malba, obras pertenecientes a la Colección Costantini.

Mirar Mirando produce este texto y el video correspondiente con materiales obtenidos en el Malba, en dos momentos distintos, el primero durante la visita a la Exposición: “Fotografía Moderna Argentina 1927 – 1962 – Grete Stern – Sueños – Mundo Propio” realizada en el año 2022 y por algunas fotografías tomadas, hace dos meses atrás.

Mirta Salafia