El feminismo negro no es el feminismo blanco en una cara negra.
Audre Lorde

Sojourner Truth (1797-1883) nació esclava, con el nombre de Isabella (Bell) Baumfree, fue hija de James y Elizabeth Baumfree, ambos esclavos. Su padre había sido capturado en Ghana, y su madre, en Guinea. “El amo de la familia Baumfree era el coronel Hardenberg, que vivía en Esopus Creek, actualmente estado de Nueva York, paraje antiguamente bajo control alemán, por lo que la familia se comunicaba en un dialecto derivado de ese idioma. Hacia 1806, muerto el coronel, su hijo Charles heredó a los Baumfree  y cruel como suena, los vendió separadamente”. A la edad de nueve años, fue comprada por un hombre al que describe como feroz y violento. En lo sucesivo sería vendida y comprada varias veces, tuvo seis amos diferentes y al menos cinco hijos; hasta que finalmente ya liberada– se estableció en Nueva York donde trabajó como empleada doméstica y cocinera, aprendió a hablar inglés y se convirtió en una conocida oradora antiesclavista y en la primera mujer negra en ganarle un juicio a un hombre blanco.

¿Acaso no soy una mujer? reúne por primera vez en edición bilingüe, el famoso discurso de Sojourner Truth, traducido por Alexandra Jamieson y presentado por la filósofa y escritora María Luisa Femenías.

“Yo soy los derechos de una mujer”, dice Sojourner Truth en la transcripción de Marius Robinson, publicada el 21 de junio de 1851 en The Anti-Slavery Bugle, del célebre discurso de Akron, Ohio, durante la Convención de Derechos de las Mujeres. 

La versión más conocida y sin embargo menos precisa del discurso de Truth, la que introduce la famosa frase “Ain’t I a woman?”, fue construida por Frances Dana Gage y apareció por primera vez el 23 de abril de 1863 en el New York Independent. 

Sojourner Truthera  analfabeta, por lo que sus entrevistas (se destaca el encuentro con el presidente Abraham Lincoln) e incluso sus memorias, son transcripciones realizadas por colaboradores y amigos. 

Si bien breves, ambas versiones del discurso nos permiten dar cuenta de su profundo sentimiento religioso, de su natural talento para argumentar sirviéndose de su conocimiento de la Biblia y de su notable originalidad e ironía para remarcar las inequidades y contradicciones de su época en materia de raza y de género. Su valentía y probidad fueron una valiosa influencia en la lucha contra la esclavitud y la opresión. 

La importancia de este libro radica en la actualidad de su demanda y en la necesidad de recuperar el ejemplo de una vida dedicada con firmeza y tenacidad a combatir el odio y bregar por un mundo sin muertes como la de George Floyd.

“Si la primera mujer que Dios hizo fue lo

suficientemente fuerte para poner el mundo

patas arriba ella sola, todas estas juntas

deberían poder darlo vuelta y ponerlo del

derecho otra vez, y ahora que lo piden,

mejor que los hombres las dejen”

Sojourner Truth